La bicicleta se ha convertido en los últimos años en un paradigma cuando hablamos de la movilidad sostenible en las ciudades. Frente al uso del vehículo a motor, la bicicleta repercute de forma positiva en la calidad y habitabilidad del medio urbano (mejora la calidad de la atmósfera y reduce la contaminación acústica),  es más eficiente, rápido y ecológico en desplazamientos urbanos, más económico y más saludable.

Sin embargo, para que su uso sea efectivo, es preciso que la implantación de la red de vías ciclistas que le da soporte sea tenida en cuenta en la planificación  urbana, y cumpla una serie de requisitos que permitan el reconocimiento de la bicicleta como medio de transporte, y no como una actividad exclusivamente de ocio o deportiva.

Entre estos requisitos se encuentran, por ejemplo:

  • La homogeneidad (color, anchura, señalización, etc), lo que permite que sea identificada fácilmente por peatones, conductores y ciclistas, evitando así un importante número de accidentes.
  • La segregación respecto del tráfico motorizado, lo que redunda en la seguridad de los usuarios de la bicicleta.
  • La continuidad, esto es, todos los tramos de la red deben estar conectados entre sí, no presentar interrupciones y extenderse por todas las zonas de la ciudad. Sin esta extensión y conexión de la red, la bicicleta deja de ser una alternativa real al transporte motorizado.

La red de vías ciclistas de Sevilla, con más de 160 kilómetros bidireccionales totalmente interconectados e integrados en la ciudad, y que registra más de 60.000 desplazamientos diarios, ha sido reconocida en varias ocasiones a nivel internacional como un modelo de red eficaz y segura. No en vano, nuestra ciudad fue sede del mayor congreso mundial sobre bicicleta (Velo-city) en 2011.

¿Sabías que Sevilla se encuentra entre las diez primeras ciudades del mundo con mejor infraestructura para la bicicleta? ¿Y que ocupa el primer puesto en el ranking de ciudades españolas? Así lo dice el último Copenhagenize Index, listado que evalúa ciudades del mundo según las condiciones de su red ciclista, sus propuestas de diseño y otros factores, que, contrariamente a lo que pudiera pensarse, no están relacionados con el clima ni con la cultura.

Red de vías ciclistas de Sevilla. Fuente: Ayuntamiento de Sevilla.

 

Este éxito se debe a una apuesta integral de la ciudad por la bicicleta como medio de transporte, mediante la redacción de planes directores para el fomento de la bicicleta, asignación de un presupuesto exclusivo, e implantación de una extensa red en un plazo muy corto de tiempo. De esta forma, Sevilla pasó de 12.000 a más de 70.000 desplazamientos diarios en tan sólo cuatro años.

Sin embargo, más allá del debate sobre la idoneidad de su trazado, que discurre sobre la cota del acerado en la mayor parte de los tramos, aún quedan asignaturas pendientes que precisan la atención por parte de las administraciones, como la implementación de la red en el casco histórico, el mantenimiento y mejora del servicio público de bicicletas, la incorporación de medidas de pacificación del tráfico en tramos no segregados, la disposición de aparcamientos seguros, la intermodalidad, la solución de los puntos negros que aún existen en la red, la regulación de su uso por otros  medios de transporte (vehículos eléctricos) o el fomento de la educación vial que difunda el uso adecuado del carril bici.

¿Y tú? ¿Te mueves en bicicleta? ¿Qué mejoras propondrías para nuestra red?

Pin It on Pinterest

Share This